Sabemos que el huayno ayacuchano goza de un
prestigio muy especial en el mundo de la música andina nacional e
internacional, por la calidad de sus composiciones
musicales donde se conjuga una poética letra, buena
elaboración de los acordes musicales ejecutados en las cuerdas de una guitarra,
un charango o un arpa, y una buena voz cargada de un notable sentimiento para
contar la pena de amor que aqueja al autor, y que en realidad es una historia
de amor cotidiano, que frecuentemente se da en la vida de todo peruano. Es muy
nostálgico, es una música de la tierra, del pueblo, de la gente, son vivencias
captadas por nuestros autores para crear la música andina más perdurable.
Desde tiempos muy antiguos, la canción
ayacuchana ha tenido mucha importancia, no solo para aquellos artistas que
cautivan dichas canciones, sino también para los propios ayacuchanos, quienes
se identifican con cada una de sus canciones de una tierra que ha sido testigo
de muchos sucesos históricos como la Batalla de Ayacucho con la que selló la independencia
de América Latina.
¿CÓMO SURGIÓ EL DÍA DE LA CANCIÓN AYACUCHANA?
“…Por qué voló el pajarillo del
más fino y dulce canto dejando las ramas tristes en los huertos de Huamanga/ dejando el nido solo/
y el yaraví enlutado...”
(Huayno
de Ranulfo Fuentes en memoria de Nery García Zárate)
