El incremento en
la frecuencia e intensidad de los cambios climáticos y su impacto en la sequía
hace más crítica la evolución agropecuaria hacia la producción de técnicas que
aporten solución a la escasez de agua y contaminación del suelo en las plantas.
Conforme avanzan los años se hace cada vez más necesario plantear nuevas
políticas para la gestión del agua y afrontar la carencia de dicho recurso con
medidas que permitan fortalecer la agricultura y la seguridad alimentaria.
Aunado al tema climático se encuentra el crecimiento poblacional. Se estima que
hacia el 2025 alcanzaremos la cifra de ocho mil millones de pobladores
mundiales, y en 2050 los nueve mil millones, lo que significa un 30% más. Es a
todo esto que empresas de tecnología agrícola han llevado al límite sus
invenciones para encontrar respuestas, y es una de ellas los cultivos con
láminas de hidrogel.
En relación a los mejoradores del suelo y retenedores de
humedad se han explorado tanto los de origen natural como los sintéticos.
Dentro de éstos una opción es el agente base polímero conocido como hidrogel.
El hidrogel es un elemento compuesto por polímeros hidroabsorbentes a base de
poliacrilamida monómero al 94% que tiene la capacidad de absorber el agua hasta
150 veces su propio volumen, o en otras palabras, actúa como un “depósito de
agua”; adicional a esto, mejora la aireación, mantiene temperaturas que
fomentan un mejor desarrollo, es biodegradable y activo por varios años.






