Imagínate que un día tu hijo, un vecino o tu sobrino, llega de
la escuela y te dice: "¡En clase hacemos mucho teatro!". Pues no
pienses que es una idea tan extraña. Con el teatro los niños pueden aprender
tanto o más que haciendo matemáticas.
Son muchos los expertos que afirman que el aprendizaje de esta
disciplina aporta importantes competencias a los niños. De hecho, Hamburgo es
el primer estado de Alemania que ha
establecido con éxito el aprendizaje del teatro como asignatura obligatoria en la
escuela.
Con la práctica teatral se busca el aprendizaje a partir del
entrenamiento de las capacidades expresivas, de análisis y de
escucha de los alumnos. La implantación de esta asignatura en
nuestro sistema educativo fomentaría hábitos de conducta que potenciarían la
tolerancia y cooperación entre compañeros. Con un buen ambiente de trabajo
también se consigue un aumento de la autoestima y autoconfianza entre los
estudiantes.






